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Día 14: Praga, República Checa 🇨🇿

Del "Ombligo de la Luna" al corazón de Europa: Vuelos desde México

Como no existen vuelos directos desde México a la República Checa, la clave está en la escala. Estas son las rutas más comunes saliendo principalmente de la Ciudad de México (MEX) o incluso de Cancún (CUN):

  • Vía España (Iberia): Es una de las opciones favoritas por el idioma. Haces escala en Madrid y de ahí vuelas directo a Praga.

  • Vía Francia o Países Bajos (Air France / KLM): Escalas en París o Ámsterdam. Son muy eficientes y suelen tener buenas conexiones.

  • Vía Alemania (Lufthansa): Volando por Frankfurt o Múnich. Alemania está "al lado" de Chequia, así que el último salto es muy corto.

  • Vía Estados Unidos o Canadá: Con aerolíneas como Delta, United o Air Canada (requieres visa estadounidense o eTA canadiense).


El viaje total dura entre 15 y 20 horas, dependiendo de qué tan larga sea la escala. ¡Ideal para llevar un buen libro, así que lleva en tu carry on una novela o una powerbank con suficiente energía para darle unas buenas recargas a tu cel.


Ya en la República Checa ahora hay que llegar al centro de Praga.

La opción más barata (Bus + Metro):

  • Tomas el Autobús 59 (antes era el 119) hasta la estación Nádraží Veleslavín.

  • Ahí trasbordas a la Línea A (Verde) del Metro que te lleva directo al centro (paradas como Staroměstská o Můstek).

  • Costo: Unos 40 CZK (aprox. 35 MXN). El boleto sirve para ambos transportes.

Aprovecho para hacer un paréntesis, La moneda oficial es la Corona Checa (CZK), conocida localmente como koruna česká (abreviada como ), aunque la República Checa pertenece a la Unión Europea, aún no ha adoptado el Euro como moneda oficial. Aquí te detallo cómo funciona el tema del dinero allá:


¿Se puede pagar con Euros?

Sí, pero con matices. En las zonas turísticas de Praga (hoteles, restaurantes grandes y tiendas de marcas internacionales) suelen aceptar euros, pero:

  • El tipo de cambio es muy malo: El comercio te aplicará su propia tasa, que siempre te favorecerá menos que el cambio oficial.

  • El cambio te lo darán en coronas: Si pagas con un billete de 20 euros, lo más probable es que te devuelvan el resto en coronas checas.




El Airport Express (AE):

  • Un autobús directo que te deja en la Estación Central de Trenes (Hlavní nádraží).

  • Costo: 100 CZK (aprox. 85 MXN). Es ideal si traes maletas grandes.

Comodidad total (Uber / Bolt / Taxi):

  • Praga es muy tecnológica. Uber es el servicio oficial del aeropuerto. Solo lo pides por la app y te recogen en una zona designada.

  • Costo: Entre 600 y 800 CZK (unos 500-700 MXN) dependiendo del tráfico y la zona.


Praga se presenta como un libro antiguo abierto.

Ahora si, ya estamos en Praga, por cierto, yo llegué en tren desde Berlín y el viaje fue muy cómodo además de que los paisajes eran de verdad hermosos.


Las torres aparecen una tras otra, los techos rojos dibujan el horizonte y el río Moldava marca el ritmo de la ciudad. Aquí todo parece detenido en el tiempo, pero sigue vivo. Caminar Praga es avanzar dentro de una historia que se cuenta sola. Para los que conocen la ciudad de Brujas en Bélgica, el sentimiento es muy parecido, pareciera que estamos metidos en un cuentos, como si nos hubieramos metido a una historia de fantasía y somos los protagonistas de la misma.


Me acerqué a un hombre que afinaba un violín en un puente.


—¿Siempre tocan aquí? - Le pregunté en Inglés.


El violinista abrió los ojos, confirmó mi presencia (porque estoy casi seguro que ya sabía que yo estaba ahí) pero se limitó a cerrar los ojos de nuevo y continuar con su pieza musical, sin importarle si le daba una moneda o no.


El Puente de Carlos y la primera postal

El Puente de Carlos conecta más que dos orillas. Estatuas, músicos, artistas y viajeros lo cruzan desde temprano. Al amanecer, la neblina ligera y el sonido del agua crean un momento especial. Es el mejor momento para caminarlo con calma.

—¿A qué hora recomienda venir?

—Antes de que la ciudad despierte del todo —me dijeron—. Praga agradece a los madrugadores.

Me quedé pensando que ya había escuchado eso antes.


El Castillo y la ciudad desde arriba

El Castillo de Praga domina el paisaje.

Es uno de los complejos medievales más grandes del mundo. Recorrerlo toma tiempo y energía, pero la recompensa vale cada paso. Desde aquí, la ciudad se entiende como un conjunto ordenado y elegante.


Dentro del castillo, la Catedral de San Vito impresiona con vitrales altos y una atmósfera solemne.


El reloj astronómico y la plaza vieja

La Plaza de la Ciudad Vieja es punto de encuentro.

El Reloj Astronómico marca las horas desde hace siglos. Cada cambio reúne a curiosos que La plaza invita a sentarse, observar fachadas góticas y dejar que el tiempo pase sin apuro.


Calles para perderse

El barrio de Malá Strana se camina sin destino. Calles empedradas, casas pequeñas, cafeterías escondidas. Aquí Praga se siente íntima.

En una cafetería pregunté:

—¿Qué recomienda probar?- cosa que pregunto a todo lugar al que llego.

—Algo caliente y algo dulce —me dijeron—. Praga siempre se disfruta así.



Comer en Praga

La comida checa es reconfortante.

Platos contundentes, perfectos para caminar después:

  • Goulash checo con pan.

  • Svíčková (carne con salsa cremosa y arándanos).

  • Trdelník caliente para el antojo dulce.


Lugares recomendados:

La cerveza también cuenta historias

Praga entiende la cerveza como parte de su identidad.


Una pinta en una taberna local acompaña la conversación y el descanso.


Pero me falta platicar de algo muy importante:

Hablar de Praga sin mencionar la absenta (o absinth, como se escribe allá) es dejar fuera una de las leyendas más fascinantes de la ciudad. Aunque su origen es suizo-francés, la capital checa la adoptó de tal forma que hoy es casi imposible caminar por la Ciudad Vieja sin ver el brillo verde de las botellas en los aparadores.

Durante décadas, la absenta fue apodada la fée verte (el hada verde) debido a su color y a la creencia de que causaba alucinaciones. Se decía que artistas como Van Gogh o Oscar Wilde se volvieron locos o alcanzaron niveles épicos de inspiración gracias a ella.


La realidad: Lo que causaba esos efectos no era "magia", sino su altísima graduación alcohólica (entre 70% y 80%) y la presencia de tuyona, un componente del ajenjo que, en dosis masivas, puede ser tóxico. Sin embargo, en las cantidades que bebemos hoy, es totalmente segura... ¡siempre que se tome con respeto!


Dónde quedarse

Hospedarse bien mejora todo:

Praga se queda contigo

Praga es historia, música y detalle.

Es una ciudad que invita a caminar despacio, a mirar fachadas, a escuchar campanas y a dejar que el día se acomode solo.


Antes de irme pregunté:

—¿Praga cambia mucho?

—Cambia contigo —respondieron.

Tengo pendiente volver.


Este fue el Día 14.

Catorce destinos recorridos con curiosidad y conversación.

Mañana, seguimos.


 
 
 

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